La Ansiedad, ¿que es?

Lo creas o no, la ansiedad roba la paz mental y la salud física. Pero para nuestra suerte, tiene solución! Hay formas de tratarla desde la crónica hasta la más común.
Esa sensación de peligro inminente, que oprime el pecho y corta a respiración; la certeza de que algo terrible está por ocurrir; un sentimiento de angustia que roba la alegría de vivir. ¿Quién no ha experimentado esta horrible sensación alguna vez? La gente que la padece, aunque todo en su vida está en orden, siempre se sienten sobre aviso, ansiosos de que algo va a pasar, y por supuesto ese «algo» siempre es malo.
Las cuentas por pagar, el tráfico, los conflictos familiares, un problema de salud, ó la incertidumbre ante el futuro económico son causas comunes de ansiedad.
Como si ese estado de angustia constante no hiciera suficientes estragos a nivel emocional y sicológico, la ansiedad suele causar terribles sensaciones físicas tales como: palpitaciones, falta de aire, mareos, problemas digestivos, dolores de tensión en el cuello y en la espalda, fatiga, dificultad para conciliar el sueño, etc. En muchos casos puede provocar ataques de pánico. Esto sucede cuando la persona está tan sensibilizada a esos síntomas físicos, que estos suceden de improviso y sin causa aparente. Entonces la persona cree que le está dando un ataque al corazón, que se va a morir, o que va a enloquecer (es de verdad horrible!). Los ataques de pánico pueden ser tan fuertes y aterrorizantes, que la persona empieza a evitar el sitio donde primero los sitió, ó no quiere ir a dormir si es que suceden cuando esta acostado, llegando a desarrollar una condición llamada agorafobia (del griego agora: plaza pública, y fobia: miedo. Definido como miedo a los lugares públicos), que en esencia es el temor a dejar el hogar ó cualquier lugar que se sienta seguro, pensando que puede tener un crisis y estar en peligro.

La función de la ansiedad

Aunque produce sensaciones muy desagradables, la ansiedad (increible!) tiene una función dentro de la evolución del ser humano. Algunos escritos indican que la ansiedad del ser humano ha sido una ventaja en la lucha por la supervivencia, ya que ese estado de hipervigilancia permite actuar rápidamente y escapar de cualquier peligro.

Es evidente que un cierto gado de ansiedad es necesario para sobrevivir, pero, ¿que pasa cuando estamos tan sensibilizados que un simple pensamiento es capáz de provocar una descarga de adrenalina? Que poco a poco vamos acondicionándonos hasta que llega el día en que no sentimos la ansiedad; somos la ansiedad. Desorden que se conoce con el nombre de: Desorden de ansiedad generalizado ó GED (Generaized Anxiety Desorder).

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Los síntomas más comunes son:

  • Estado de preocupación exagerado o infundado, generalmente con respecto a la salud (creencia de estar enfermo ó muy grave), la economía (creer que no tendrá dinero suficiente, ó se perderá el que tiene), el trabajo (creer que será liquidado, y sin posibilidad de tener trabajo), etc.
  • Incapacidad de dejar atrás las preocupaciones, aunque la persona reconozca que no tienen fundamento.
  • Incapacidad de relajarse y cierta tendencia a sobresaltarse con facilidad. Esto suele estar acompañado de síntomas como: fatiga, dolor de cabeza, tensión muscular, trastornos gastrointestinales, etc.
  • Sentir 3 ó más de los siguientes síntomas:
    • Dificultad para concentrarse
    • Dificultad para dormir
    • Agitación, inquietud, nerviosismo
    • Cansancio, fatiga
    • Irritabilidad
    • Tensión muscular

Si sospechas que puedes padecer este trastorno, es importante recordar que hay otras enfermedades que tienen síntomas similares, así que se recomienda hablar con un especialista para que haga el diagnóstico correspondiente. Con el tratamiento adecuado este trastorno puede ser tratado exitosamente.

Si sientes que estas ansiosa de repente, por algo en particular, lo más importante es tratar de relajarte y ser más positivos, y así tratar de contrarrestar un poco los síntomas para alcanzar el equilibrio que te permitirá ser más objetiva.

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