Un desliz lo comete cualquiera!

Que consuelo! Lo cierto es que a veces sucede, y si sales airosa, te permite valorar al hombre que tienes al lado como le sucedió a Marcela.  Ella me contó su historia y la comparto contigo en esta sección de Confesiones Prohibidas.

 Marcela, ya cansada de salir de fiesta en fiesta y no encontrar al hombre de su vida, decide registrarse en uno de estos sitios de internet para buscar pareja.  Como dicen los cuentos, le tocaría besar a muchos sapos antes de conseguir al Principe Azul, ella lo sabía y además estaba familiarizada con los sapos, así que no habría ningún problema.

Marcela es una mujer atractiva de 43 años que no se casó nunca, ni tuvo hijos.  Si tuvo un noviazgo formal de casi 5 años y compromiso de matrimonio que se esfumó cuando el cuasi esposo, decide enredarse con la prima de su mejor amiga que había venido de vacaciones.  Era solo un simple affair, él mismo lo confesó, dijo que estaba aprovechando lo que le quedaba de soltería, pero el «simple affair» lo terminó mi amiga en la casa de empeño donde entregó el anillo.  Ya le habían dicho que guardar un anillo de compromiso fallido era de mala suerte, así que el dinero, siempre pensando en el reciclaje, lo invertiría en unas vacaciones sola donde podría conseguir a un hombre especial con quien  redimir su indignación.  Lo que no se imaginaba era que un tiempo después  lo gastaría en un plan de 6 meses de búsqueda de novio por internet (por razones de privacidad no decimos cuál es el sitio).


Luego de registrarse en el sitio de citas on line empezó el tráfico de e-mails, y el sorteo de cuál sapo sería el primero en ser besado.  Así en menos de 6 meses había conocido a 12 especímenes, de todos tipos, ricos, pobres, groseros, gentiles, recatados, aventados,… había de todo.  Luego del filtro se quedó conversando con 2, mientras seguía revisando otros perfiles para ver si encontraba algo mejor (las mujeres nunca estamos contentas).

Federico era uno de los elegidos que recién salía de un traumático divorcio, y cuando no hablaba de su trauma, tenía una conversación agradable y amena, y tenían muchos puntos de vista en común.  La intimidad con él no era mala (tampoco buena, según me cuenta), y aunque no era muy espléndido, lo podía considerar en su lista de buenos prospectos.  Sebastian era el segundo, mucho más elegante y caballeroso, pero luego de muchas conversaciones se entera de que es separado (lo que significa casado y posible problema a la vista).  Este no contaba mucho el drama de su vida familiar y se enfocaba en ser divertido y generoso con detalles y salidas.  Mi amiga, muy conservadora, se había abstenido con este sapo por su condición de «separado» no identificada como estado civil propiamente dicho, sin embargo lo seguía frecuentando en eventuales cafés, interminables llamadas telefónicas y correos electrónicos a veces muy subidos de tono. 

Marcela y Federico seguían saliendo y, apartando el detallito de los encuentros cercanos de «aquél» tipo en los que mi amiga decía no se sentirse muy satisfecha, todo lo demás era bastante bueno.  A la par seguían las conversaciones con Sebastían quien, con premeditación y alebocía, subía cada vez más el tono de sus e-mail provocando la ansiedad y curiosidad de Marcela. 

Una tarde Sebastian la invita a tomar café, ella acepta considerando que son solo amigos, y además estaba aburrida porque Federico estaba de viaje de trabajo y no regresaría hasta la semana siguiente.  Como ella misma me contaba: «No me pienso involucrar con un hombre casado, pero ese día me pondré la crema de «fresas y champagne» que guardo para las ocasiones especiales!»  Todo transcurrió normal pero cuando de regreso llegaban a su casa bajo un torrencial aguacero, ella no podía salir del auto, y se quedaron conversando un rato más.  Bajo la lluvia, intoxicada por el olor de piel de los asientos del auto, y las miradas pícaras de Sebastían que no paraba de citar las historias eróticas de los e-mails, surgió la chispa que estaba contenida por mucho tiempo.  Solo besos y abrazos que dejarían aún más curiosa a Marcela.   Se bajó corriedo del auto, aún bajo la lluvia, y que stress cuando al entrar a su casa suena el teléfono y es Federico para preguntar por la tormenta que han anunciado en televisión.  Ella, totalmente en shock, no podía hablar asi que lo cortó enseguida con una excusa.  Colgando el teléfono de la casa le suena el celular, era un texto de Sebastián: «está inundada la calle y sigue lloviendo, me invitarías un café en tu casa?»  Ella sabía muy bién que él no se refería a ningún café.  Se miró en el espejo de la entrada, su look despeinado reflejaba en sus ojos la culpa de lo que acababa de pasar, se acomodó el vestido, y le respondió al mensaje: «ok, estaciona y entra». 

Al día siguiente yo estaba pendiente de los cuentos, sabía que el antecedente de la crema de «fresas y champagne» era un indicio de que algo pasaría.  Efectivamente me sonó el teléfono a medio día, era Marcela.  «Amiga!!! no sé que hacer, pasó de todo con Sebastián!!!» yo le dije, «mijita, eso estaba clarito!!, y que tal el hombre??  cumplió?»… a lo que me responde: «No, aquello daba pena!!! estuve a punto de pedirle una lupa porque no lo veía, «.  (Nos reimos un montón del comentario)!!, y sigue «además es un egoista, solo pensó en él, que decepción!!»

Luego empezó a sentirse mal, culpable, se descontroló!  Me dijo que pensaba que Federico se daría cuenta al verla, que la sentiría distante, que no sabía que hacer.  Obvio que debió haberlo pensado antes, pero ya era tarde para decir algo así.  Le aconsejé que se hiciera la loca (no queda de otra), y que la única forma que Federico tiene de enterarse de lo que paso es que ella se lo cuente (lo que no debe pasar nunca!).

Han pasado unos meses y ahora me cuenta que ese «desliz» le sirvió para darse cuenta de que ese sapo (Sebastian) definitivamente no era su principe, y que ahora valora más a Federico, que con paciencia y comunicación ha podido mejorar la técnica hasta compenetrarse ambos mucho mejor. 
Y yo me pregunto, vale la pena arriesgarse por un desliz?

7 Respuestas a “Un desliz lo comete cualquiera!”

  1. Nos deberias decir como hiso para que federico mejorara la tecnica.
    me gusto la historia.
    Espe

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