Irías a un bar sola?

 

Después de leer esto, seguro que sí!!  Circunstancias se dan y así como quien no quiere la cosa, esta también se dio.  El resultado, una experiencia curiosa y entretenida, que sin duda la repetiría otra vez!

Por esas cosas del destino me vi en la obligación de quedarme en un área lejos de casa (50 minutos de viaje) a unas horas un poco inconvenientes.  Debía estar allí de las 9:00pm a las 2:00am.  Habiéndome fallado plan B, C y todas las letras subsiguientes del abecedario, me dije: la divina providencia pone en mi camino esta situación y debo hacerle frente.  Me armé de valor e hice algo que tenía pensado hacer hace mucho tiempo (cada vez que quería salir y mis amigas plan B, C, etc me quedaban mal), ir a un bar sola!   Estaba bien nerviosa pero no podría decir bien el porqué, era una mezcla de miedo por estar tan  lejos de casa, quien me ayudará si algo pasa, más un enjambre de pensamientos rebuscados que solo el miedo es capaz de anudar.  Lo primero era escoger el sitio.  Tomé el GPS y coloqué nueva dirección: Puntos de Interés local > vida nocturna > (que maravilla estos GPS’s) y allí estaba!, la lista de los bares de la zona para escoger el que me provocara.  Debía escoger uno de moda, ubicado en una buena zona, y con estacionamiento.  Que incertidumbre,… pero menos mal apareció un nombre conocido.  Encontré un bar tipo cadena que hay en muchas partes y ya había estado en uno cerca de mi ciudad.  Ese mismo es!, me dije, y la loca del GPS (me habla una mujer) me llevó hasta allí.

Perfecto! Me encantó el lugar. En un Centro Comercial conocido, concurrido, y con valet parking al frente, que por cierto no usé porque al dar la vuelta estaba allí mismo el estacionamiento.  Me estacioné, me puse un poco más de brillo en los labios, tomé mi chaqueta y cuál Miss me bajé del carro a la conquista y llena de nervios.  En la puerta, el chico de la entrada me sonrió y me invitó a entrar y dijo que podía sentarme donde quisiera.  Yo le pregunté si servían comida y me dijo que si, perfecto porque ya eran casi las 10:00pm y estaba hambrienta.  Además pensé, si estoy sola comiendo algo mi estadía en el lugar no dará una impresión equivocada (ó acertada… jajajaj).

Entrando caminé con el sigilo de un felino buscando su presa!!… NOOOOO, la verdad es que estaba aterrada pero emocionada por haberme atrevido.  Me decía, por fin mijitaa!!!!!!!!!  No encontré lugar cerca de la entrada y caminé hacia adentro del local.  Tenían una gran barra llena de gente, y detras una banda que sonaba muy bien, me detuve un rato a verlos.  Más adelante divisé otra barra que tenía menos gente y me dirigí hacia allí.  En el camino vi un hombre guapo y bien vestido que me veía, y muy discretamente le sonreí.  Me di cuenta de que le gustó y me seguía con la mirada.  Cuando me senté vi como se volteaba para buscarme.  Wow!! pensé, eso fue rápido!!…. jajajajaja.  Ya sentada en la barra pedí mi trago favorito y la carta.  Al voltear me di cuenta de que había competencia.  Diagonal a mí dos mesitas con una mujer sola en cada una.  Y yo que pensaba que era la única atrevida, pero que va, parece que yo más bien era la única quedada.

Sorbía mi trago mientras enviaba mensajes de texto, y esperaba mi cena.  El Mister Guapo seguía volteando de vez en cuando pero no pasaba de una sonrisita tímida.  Al frente en la misma barra un hombre musculoso estaba acompañando un par de Señoras mayores.  No era feo, pero al ver el cuadro, me pareció el entrenador de alguna clínica geriátrica, y no le di mucha importancia.  Mientras comía, que coincidencia, se me para al lado el fulano musculoso.  Sin anestesia me pregunta, “porque comes tan tarde?” Luego me quedé pensando, será que este piensa que soy una de sus clientas del Geriátrico?  Así sería mi mirada que me dijo, “Te ves muy bien y me sorprende que estés sola comiendo a esta hora.”  Le dije lo apropiado para espantarlo de manera sutil:  “es que mis 3 hijos y mi esposo están en un evento y estoy esperando que termine para ir a buscarlos.  Estoy comiendo porque no he cenado, los dejé y vine a comer. (Cuento SUPER CHINO) Y tú qué haces por aquí?”  Me dijo: “Vengo de otro estado y estoy con mi mamá y mi tía.” (Cuento más CHINO que el mío)  Le dije: “andas con tu mamá? Que buen hijo eres!!  Y cómo se parecen, increíble el parecido!”  Seguí comiendo y cuando volteé ya no estaba.  Cuento SUPER CHINO = Espanta bobos.

Mientras hablaba con el instructor del geriátrico había perdido de vista a Mr. Guapo, ya que el primero me bloqueaba la visión.   Una vez que se fue pude notar que Mr. Guapo seguía con el ejercicio de cuello que le hacía volverme a mirar.   Ya había confirmado que no veía a ninguna de la competencia, sino que la cosa era conmigo.  Sin terminar de comer pedí una cajita para recoger lo que sobraba (estaba muy rico para dejarlo allí).  Mientras llenaba la cajita se me acercó otro tipo.  Este más directo me preguntó de una si quería bailar y de donde era.   El joven en cuestión, era delgado simpático, y en la conversación me dijo que era de Honduras.  Muy joven y muy directo para mi gusto.  A este podría decirle que tenía 4 hijos y que estaba embarazada de quíntuples, pero ni con eso se hubiera ido.  En 3 minutos ya me había hecho 50 preguntas, me había invitado a un concierto y estaba sacando su teléfono porque quería grabar mi número.  Mientras hablaba sin cesar, claramente nervioso, yo aprovechaba la coyuntura para hacerle miradas de auxilio a Mr. Guapo: “Porfa, Rescátame!!” Le gritaba con la mirada mientras me quedaba recogida en la silla y el joven se acercaba cada vez más en su conversación.  En una de esas Mr. Guapo me hace una seña de que espere porque está pagando su cuenta.  Entonces le dije al Joven que  estaba esperando por alguien, que llegaría en cualquier momento, y que entonces tendría que irse.

La verdad es que me estaba divirtiendo horrores!!  Claro que el joven no era la amenaza que le hice ver al otro, pero sirvió para su propósito.  Allí seguía el joven esperando mi número cuando le dije, «es mejor que tú me anotes tu número y yo te llamo».  Así hizo, y justo cuando me daba la nota, llegaba Mr. Guapo a mi rescate.  Éste jugó su papel muy bien, y cuando se acercó a nosotros me saludó con mucha confianza y le dije, “pensé que no llegarías, como estas? ” El joven quedó un poco cortado, creo que en el fondo pensaba que era mentira lo que le había dicho (ó se habría dado cuenta del juego de miradas?).


Finalmente estaba sentada con Mr. Guapo.  De verdad era guapo!!!  Me dijo: “pensé acercarme antes pero….” y me muestra un anillo de matrimonio!… Oh! Me dije, que puntería!  Con razón, guapo y asertivo, tenía que estar casado.  Tan asertivo que lanza el comentario de entrada como para decir ya sabes a lo que te expones.  Me dijo que es nuevo en la zona, lo han trasladado en su trabajo, se mudó hace poco con la familia, y ahora la mujer y los hijos estaban  de vacaciones en casa de los padres de ella en otro estado.  Acto seguido conversación de la familia, y por supuesto fotos!  Me mostró 50 fotos que tenía en el celular de los hijos, hijas, y en una hasta el suegro me mostró.  La mujer no salía ni por casualidad.   Le di las gracias por rescatarme, y me dijo que es lógico que me suceda eso, si soy tan bella y ando sola, todos van a estar interesados en conocerme (que mentira tan dulce!!!, y yo me la creí, por supuesto!!jajajaja).

La noche siguió de forma muy agradable, bailamos, hablamos y nos reímos mucho.   Nos quedamos allí hasta que cerró el local a las 2:00am y ya era mi hora de irme. Él ofreció acompañarme hasta el carro, entonces fuimos con su carro hasta el mío, y allí nos despedimos.  Las intenciones de Mr. Guapo eran más que evidentes, y la despedida queda fuera de los records, así como la posibilidad de volvernos a ver ya que al final no quise darle mi telefono, ni le pedí el suyo.   Yo sigo sin entender algunos hombres casados,… pero este es otro tema.

Total que fue una experiencia emocionante, y casi diría de novela!!  Me divertí un montón y sin duda alguna lo volvería a repetir.  Si no te has atrevido a ir a un bar sola, no lo pienses más, te lo recomiendo!!!

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